Las aspiradoras de agua tienen una gran ventaja, que tiene relación el funcionamiento que tienen. Al ser con agua y no con bolsa, cuando guardan todos los materiales que absorben, llegan a los
filtros de agua y caen en el agua en un espacio destinado a ello. En cambio, las con bolsas, que a todo se transforma en polvo y una vez que se vacía la bolsa, todo el polvo sale nuevamente al exterior. Con agua, es más fácil manipular y limpiar el interior de la aspiradora.